Es el Duende, el maldito Duende. Esla última vez que me pasa esto. Mequedo sin trabajo, no me importa,pero yo por acá no vuelvo Hay quienes dicen que las calles y casas de LaCandelaria nunca están tan solas como parecen.Hay quienes aprenden a vivir con aquellas almasperdidas y atrapadas, pero como en todo tambiénhay quienes apenas y toleran sus travesuras. Travesuras de almas confundidas poruna vida turbulenta y violenta, oresentidas por un inicio incompleto.Ese es el caso de Baltazar, el amo yseñor de la Mansión del Duende.
El duende Baltazar

¿Quién es el duende?

¿Qué hace el duende?

Las historias más macabras pueden nacer de lasalmas más tiernas e inocentes temores. Temorescomo el evitar golpes y regaños por parte de unamatrona de una vieja casona, llena de ira y prejuicios. Así empieza la historia de Baltazar, en unafría Bogotá del siglo XVII dónde las cosasno eran fáciles para las mujeres jóvenessin apellido importante y sin educación.
¡ABRA O ABRA YA! Las posibilidades para una sirvienta en uncaso como este se limitaban a ser echadaa patadas de la casa de los patrones ymorir de hambre en la calle, cargando conla falta su honor. O... negar y desaparecertoda evidencia de la pequeña criatura. Bajo la amenaza, la joveny desesperada madre optapor la segunda opción... Ahora quévoy a hacer embarazada...
¿Cómo abandonar un pequeño a su suerte? ¿Cómo vivir en la callecon esa deshonra? No puede arriesgarse adejarlo morir de hambreo verlo sufrir si enferma. Baltazar nace en medio dela noche helada en el cuartoque compartía su madrecon las demás empleadas.
Pero el llanto no paraba, no le dabana la joven madre tiempo suficientede rendir en sus labores. Suspatrones empezaban a sospechar... ...O eso creía, porqueel llanto de Baltazarnunca cesó. Por eso, con la luna como testigo, llevó al niño alaljibe del patio. Y con más miedo que compasión,le dejó caer al fondo del pozo dónde tras variosminutos por fin dejó de escucharlo...

¿Qué hace el duende?

Bogotá es una ciudad de horariosagitados, y el almuerzo es la horasagrada donde muchos de sushabitantes disfrutan de la calma, lejosdel tráfico, la oficina y las obligaciones. Pero como en toda metropolis,las cosas nunca están tantranquilas como aparentan... La hora del almuerzo es la hora favorita delDuende Baltazar. Allí, en el restaurante que es ahora lo que hace años fue su casa, aprovechapara jugar con los niños y también para hacerun par de travesuras de vez en cuando.
Romper platos o solo moverlos, Baltazar nonecesita más para divertirse ni para recordarles a los comensales que él aún vive ahí. ¿Qué pasa? ¿Así demala está la comida? Ese niño que está jugando ahí... qué raro ¿Cuáles huellas?Yo no veo... ...No, pero mire las huellas. Es como si alguienmás estuviera ahí Seguro está jugando conun amigo imaginario.Los niños se la pasaninventando juegos
Baltazar es de paciencia, no se debe olvidarque es un niño asustado que murió hace mucho ahogado en el aljibe del patio, unniño travieso que no quiere que lo olviden. ¡Juan! Traigame lascosas para limpiar.Otra vez el niñito eseestá haciendo pataleta Es el Duende Baltazar. Dicen que era un niñorecién nacido que botaron al aljibe y ahora elfantasma se la pasa molestando a la gente.A veces juega con los niños, pero le encantadesordenar todo y asustar a los empleados Uy, ¿qué fue eso?
El duende de Baltazar

La tradición oral

¿Quién es el duende?